Blogia

Esas cosas que toda mujer se pregunta

... Esas preguntas ...

Quien no se ha hecho alguna vez esas preguntas, siempre relacionadas con los hombres, y tan típicas de las mujeres que nos comemos la cabeza con más frecuencia de la recomendada.

Nos atormentamos (sí, en ocasiones llegamos a esos extremos) preguntándonos si estamos lo suficientemente guapas como para que se fije en nosotras, si somos bastante altas pero no demasiado (no vaya a ser que se siente pequeñito) si demasiado bajas (aquí no hay problema todo estriba en saber a qué altura mirar), si esta minifalda enseña lo que debe pero no demasiado (supongo que esto es cosa de la edad porque por ahí veo minifaldas en donde esa pregunta no ha llegado a hacerse nunca), si el escote insinúa pero no enseña (debo de ser una antigua).

Incluso en un mal día (de los de bajón) podemos llegar a preguntarnos si somos lo bastante inteligentes como para sostener una conversación futbolera (os puedo asegurar que lo somos, sin excepción, pero ¡¡¡cuidado si sabes más que él!!!) o simplemente si somos demasiado inteligentes como para estar con él. Sí, es cierto, nunca nos preguntamos si somos lo suficientemente tontas porque ahí no hay problema. Sabemos que somos lo bastante tontas como para aguantarle (todas llegamos a esa conclusión una vez u otra) pero no es problema que él detecte que no somos “muy inteligentes” porque a ellos, sin excepción, no les importa ser más inteligentes que nosotras.

En fin, que creo que hay materia suficiente como para abrir un blog en el que de mi opinión (por supuesto se admiten comentarios) sobre todas estas preguntas (tan fuera de lugar muchas veces) y que suelen tener contestación general.

Así que este blog está dedicado a todas las mujeres que nos hacemos esas preguntas, que salimos bien paradas cuando las contestamos, que estamos en la liga de los “treintaitantos”, un poco ácidas y que muchas veces (no quiero parecer sobrada, pero debe de ser mi carácter) terminamos preguntándonos el famoso “¿cómo le aguanto?” o “¿qué tiene que me tiene?”. A esta pregunta siempre se puede responder como una amiga mía lo hacía: “tiene un no sé qué que le da un qué sé yo” (perdón si me paso con los acentos, pero es que una no puede tener mala leche y además buena ortografía, al menos no en mi caso), pero de eso ya hablaremos en otra ocasión.

… Se me olvidaba … También me voy a dedicar este blog a mí, que para eso lo escribo. Seguro que a nadie le interesa esto, pero me voy a quedar de a gusto …

Espero que nadie se sienta ofendido por las respuestas o los comentarios, es lo último que busco. Pretendo escribir (cuando me sale) con humor, aunque claro, eso depende del estado de ánimo.